← Volver al selector
DiseñoLanzamiento y evaluacióncuantitativoPrincipiante

Encuesta: Post-tarea

La Encuesta Post-Tarea es una técnica de investigación utilizada comúnmente dentro de las pruebas de usabilidad, que consiste en formular preguntas breves y específicas al participante inmediatamente después de que este ha completado (o intentado completar) una tarea o escenario específico con el producto. A diferencia de las encuestas post-test que se administran al finalizar toda la sesión, esta metodología captura la impresión inmediata del usuario sobre esa interacción concreta.

Qué es

Objetivo principal

El objetivo es capturar la percepción subjetiva inmediata del usuario respecto a la interacción que acaba de ocurrir, antes de que esta percepción se diluya o se mezcle con otras tareas posteriores.

Descripción detallada

Esta metodología se enmarca dentro de las métricas autoinformadas (self-reported metrics). Tom Tullis y Bill Albert han sido fundamentales en la formalización de estas métricas, y abren su capítulo sobre ellas así: «quizás la forma más obvia de aprender sobre la usabilidad de algo es pedir a los usuarios que te cuenten su experiencia con ello» (Tullis y Albert, 2008, p. 123). Aunque tiene raíces en la psicometría y la investigación de encuestas tradicionales, preguntar justo después de la tarea responde a un problema de memoria: según Rubin y Chisnell, así los participantes recuerdan con más facilidad sus reacciones y sensaciones, porque acaban de completar las tareas sobre las que se les pregunta (Rubin y Chisnell, 2008, p. 193).

Mide estrictamente actitudes: lo que la gente dice que siente o piensa. Tullis y Albert la distinguen de lo que se observa: se basa en lo que los usuarios cuentan de su experiencia, no en lo que el especialista mide de su comportamiento real. Genera datos principalmente cuantitativos, puntuaciones en escalas (por ejemplo, de 1 a 5 o de 1 a 7 sobre dificultad), que pueden complementarse con comentarios verbales o escritos sobre problemas específicos o razones de comportamiento.

El proceso se integra dentro del protocolo de una prueba de usabilidad:

  1. Definición de la tarea: el usuario recibe un escenario y realiza la acción en el prototipo o producto.
  2. Administración inmediata: justo al terminar la tarea, y antes de empezar la siguiente, se presenta la encuesta.
  3. Formato de preguntas: deben ser concisas. Rubin y Chisnell piden ser «concisos y precisos» en lo que se pregunta e incluir solo lo que cada participante necesita responder (Rubin y Chisnell, 2008, p. 193).
  4. Escalas: escalas Likert (por ejemplo, de 1 a 5 o de 1 a 7) o preguntas de opción binaria.
  5. Análisis: se analizan las puntuaciones promedio por tarea para identificar qué flujos específicos son problemáticos, independientemente de la tasa de éxito técnica.

Cuándo conviene

Durante una prueba de usabilidad, moderada o no moderada, justo al terminar cada tarea y antes de empezar la siguiente.

  • •Para saber si una tarea se percibió difícil y evaluar la facilidad de uso percibida de una función específica
  • •Para medir la confianza en que la tarea se realizó correctamente
  • •Para obtener las razones detrás del desempeño observado (el porqué de lo que hicieron)
  • •Para medir la satisfacción puntual con el flujo recién experimentado

Casos de uso

Prototipos interactivos de media o alta fidelidadProductos funcionales o en producciónPruebas de usabilidad moderadas y no moderadas

Nivel de esfuerzo

Bajo

Número de usuarios recomendado

6 a 8 participantes por iteración en estudios formativos. En estudios sumativos, 50 a 100; con 20 es posible, pero la varianza es alta y cuesta generalizar, y para cambios de diseño sutiles conviene llegar a 100 o más (Tullis y Albert, 2008, p. 59).

Qué ganas y qué pierdes

Ventajas

  • Frescura del dato: Captura la reacción inmediata ("en el calor del momento"), minimizando el olvido o la racionalización que ocurre si se espera al final de la sesión.
  • Diagnóstico preciso: Permite identificar exactamente qué parte del sistema causó frustración, diferenciando tareas fáciles de tareas difíciles dentro de una misma sesión.
  • Correlación: Permite contrastar si el usuario cree que lo hizo bien (percepción) frente a si realmente lo hizo bien (éxito/fracaso), revelando falsas sensaciones de seguridad.

Desventajas

  • Sesgo de autoinforme: Los usuarios pueden no tener el lenguaje o la introspección para explicar sus necesidades reales, o sus respuestas pueden estar sesgadas por el deseo de complacer al moderador.
  • Interrupción del flujo: Si el cuestionario es demasiado largo, rompe el ritmo de la prueba de usabilidad y cansa al participante.
  • Subjetividad: Lo que dicen no siempre coincide con lo que hacen (paradoja actitud-comportamiento).
  • Requiere un flujo real: No es ideal para bocetos estáticos donde no hay una tarea que completar.

Cómo se aplica

Métricas

  • •Facilidad percibida de la tarea, en escala de 5 o 7 puntos (Likert, como «Esta tarea fue fácil de completar», o diferencial semántico Fácil/Difícil)
  • •Satisfacción tras un escenario (ASQ, After-Scenario Questionnaire, Lewis 1991): tres escalas, entre ellas la facilidad y el tiempo empleado
  • •Esfuerzo percibido para completar la acción (CES, Customer Effort Score)
  • •Confianza en haber completado la tarea con éxito
  • •Puntuación promedio por tarea

Ejemplo práctico

En la migración de un portal, el equipo midió semana a semana la satisfacción al realizar cada tarea con una encuesta de facilidad de uso, junto con la eficacia (cuántos intentaron la tarea y cuántos la completaron) y la eficiencia (tiempo y número de clics), para saber si los cambios iban mejorando el producto (Monge, Repain y Pinilla, 2022, p. 250).

Herramienta gratuita de UXR — Consultoría de UX Research en Chile

Última actualización: